
Vaya. Me encontraba escribiendo un inspirado artículo de relleno sobre la misteriosa caja esquinera de GMail, a la que encontré razón de ser por casualidad y mi deber me exigía compartir con la comunidad, pero resulta que ya la han ocultado. Ya no es visible y no creará más interrogantes en las mentes adormecidas de sus usuarios; pero valga este mensaje grabado magnéticamente en un disco duro extranjero como advertencia: aun está aquí, disimulando tímidamente su extraña belleza y sus finos hilos transparentes.
Con riesgo de destruir el universo citándome a mi mismo antes de haber publicado el artículo, aquí lo dejo para la posteridad: Continue reading →