Ene 3
Invidia escribe:
Suelen llamarla la mayor casa de subastas online
y con razón. 3 millones de usuarios -sólo en España- la abalan. Esta empresa que nació en 1995 y que cotiza en el NASDAQ desde 1999 se ha convertido en uno de los negocios más conocidos de Internet -con el permiso de Amazon-. Negocio para sus socios y accionistas y para muchas personas que han sabido aprovechar bien los recursos que actualmente ofrece. Recursos que ya no se limitan únicamente a las subastas, aunque siempre están enfocados a la compra-venta de todo tipo de productos.
Para algunos de nosotros se ha convertido en un referente y el primer sitio al que acudimos cuando tenemos la intención de comprar algo porque encontramos productos que en España no se encuentran, no han llegado o no llegarán nunca, porque puedes comprar gangas directamente desde el país que las produce -o imitaciones aun más baratas desde Hong Kong y China-, objetos de segunda mano, piezas que ya no se fabrican, objetos de coleccionista, antigüedades, novedades suculentas, etc. Así que es habitual que nos demos una vuelta por su página principal a ver si encontramos algún chollo, curiosidad o extravagancia. Y siempre damos con algún objeto interesante, seguramente no lo necesitemos, pero ahora que lo hemos visto y a tan buen precio no nos importaría hacernos con él. Es más, hay una alta probabilidad de que acabe decorando algún rincón de la casa.
Aunque el portal es enorme, el funcionamiento es bastante sencillo. El primer paso para entrar en el mundo de las subastas es darse de alta gratuitamente. La cuenta tiene muchos servicios y opciones que iremos explorando y descubriendo a medida que nos vayamos familiarizando con el entorno. Con la misma cuenta de usuario podemos tomar el rol de comprador (que puja en las subastas) o de vendedor (que crea las subastas), o los dos a la vez, algo bastante habitual cuando le pierdes el miedo y te acabas enganchando. Por ejemplo, desde eBay últimamente nos aconsejan vender los regalos de navidad que no queramos y sacar algo de dinero para comprar lo que realmente queríamos, o desahacernos de las cosas viejas que ya no necesitemos, ya que nos aseguran que siempre hay alguien que las querrá comprar. Y funciona. Sólo tenéis que daros una vuelta por el universo de subastas activas en cualquier momento o leer los estudios que indican que los compradores de eBay ahorran millones.
La facilidad de uso y el rápido aprendizaje sumado al hecho de competir contra otras personas para conseguir nuestro objeto de deseo lo convierten en un juego emocionante y adictivo al que hay que prestar atención continua haciendo seguimientos de uno o varios productos para encontrar el momento adecuado en el que pujar y que no nos sobrepujen. Esto convierte al producto que andabamos buscando -o no- en un premio. La sensación de ganar una subasta es satisfactoria y parecida a la euforia de ganar una medalla de oro en los mundiales de petanca. Encima el bolsillo apenas duele. El funcionamiento de las subastas y del portal hace que notemos mucho menos la carga monetaria de las transacciones que hacemos, ya que no tenemos que hacer ningún desembolso económico hasta haber ganado el primer producto. Momento en el cual empiezan a entrar las dudas (¿Tendría que haberlo comprado?, ¿Realmente lo necesito?, ¿Me habrán timado?, ¿Estará más barato en otro sitio?, ¿Tendría que haber esperado más para pujar?), pero la adrenalina y el triunfo hace que olvidemos rápidamente estas cuestiones.
Las dudas desaparecen del todo unos pocos días después cuando un amable mensajero nos entrega el ansiado y merecido trofeo. El sistema de votaciones tanto a vendedores como a compradores hacen que detectemos rápidamente a los usuarios poco fiables. Además el sistema de pago Paypal -que eBay compró en 2003 por 1,5 millones de dolares- hace que no tengamos que dar los datos bancarios haciendo las transacciones monetarias más rápidas y seguras. Realmente es recomendable usarlo aunque se aceptan muchos otros sistemas de pago.
eBay ofrece mucha ayuda a los usuarios y se ha preocupado a conciencia -y por la cuenta que le trae- de la seguridad, fiabilidad y usabilidad en las subastas y transacciones, ya que su beneficio reside en las comisiones que recibe por producto vendido y en los servicios extras a usuarios avanzados (como las tiendas virtuales o los anuncios destacados y personalizados).
Si eres un comprador compulsivo anda con ojo porque de verdad engancha. Para el resto recomiendo ponerse la escafandra y explorar el universo eBay en busca de tesoros.
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